¿De vuelta a la oficina? Perspectivas post – Coronavirus en un mundo global

Coordinación entre autoridades de salud, transporte y gobiernos locales; provisión de información fiable y énfasis en la corresponsabilidad del cuido personal para evitar el contagio, podrían contribuir a reafirmar la confianza de los colaboradores en cuanto a su regreso a la oficina.

Como parte del denominado “Trust Barometer”, un estudio elaborado por la agencia de Relaciones Públicas Edelman, el cual, evalúa globalmente la confianza del consumidor, se analizaron las creencias y posiciones adoptadas por trabajadores respecto a su posible retorno al sitio a las oficinas luego de un periodo de realizar trabajo en casa durante la pandemia.

La investigación se fundamentó en las opiniones y respuestas de de 3400 personas encuestadas provenientes de siete países: Francia, Alemania, India, Singapur, Corea del Sur, Reino Unido y EE. UU. El reporte recibió el descriptivo nombre de “Confianza en el lugar de trabajo y el coronavirus”.

Entre los resultados destacan que solo la mitad de los colaboradores cree que los espacios de oficina son seguros y que depositan poca confianza en la acción de directores ejecutivos y altos directivos para garantizar un retorno sin riesgos al sitio de trabajo.

Otro de los hallazgos fue que hay poco acuerdo sobre las medidas necesarias a tomar en cuenta respecto a un regreso seguro. Por ejemplo, quedó en evidencia que solo la mitad de los encuestados respalda el uso obligatorio de máscaras o el distanciamiento social obligado. Sin embargo, lo que sí se identifica como útil son acciones como la reducción de la densidad de colaboradores en la oficina, el control de la temperatura y la reducción de viajes al exterior a solo las salidas estrictamente necesarias fuera de las fronteras.

Bajo estos parámetros, no es casualidad que los colaboradores se sientan más a gusto trabajando en casa ya que no solo piensan que desempeñarse desde sus hogares no afectará en nada sus carreras profesionales, sino también porque dudan de la seguridad del transporte público, así como de la intensión de asistir a un consultorio médico. Aparte de esto, un tercio de los encuestados señaló una fuerte tendencia a descreer de las informaciones publicadas en medios de comunicación masiva a no ser que las escuchen de tres a cuatro ocasiones por diferentes canales informativos.

A continuación, se presentan algunos de los datos relevantes del estudio “Confianza en el lugar de trabajo y el coronavirus”:

  • 78% cree que empresas deben proteger a colaboradores del virus y evitar su dispersión.
  • El 63% espera información de COVID-19 del empleador.
  • El 62% cree necesario el apoyo de las empresas para superar la crisis.
  • Solo 49% cree que los negocios implementan medidas de higiene y protección adecuadas.
  • Solo 29% cree que los CEO´s hacen un buen trabajo para enfrentar el COVID-19.
  • 74% opina que el trabajo remoto no dañará su desarrollo profesional.
  • Solo 65% estaría dispuesto a usar una vacuna contra el virus.
  • Las mujeres son las que menos confían en una vacuna. Solo el 59% la aceptaría.

Frente a este panorama, Edelman propone, entre otras, una serie de acciones que podrían contribuir a elevar la confianza de los colaboradores para volver a su sitio de trabajo luego del término del periodo de cuarentena. Citamos tres de las más importantes:

  1. Crear sinergias y acciones coordinadas entre los gobiernos locales, las autoridades sanitarias y alternativas de transporte público para garantizar un retorno seguro al sitio de trabajo.
  2. Ofrecer información de calidad, fiable y validada por fuentes autorizadas sobre la temática del Coronavirus y sus distintos ángulos informativos.
  3. Ser claros en los mandatos de salud pública y hacer un fuerte énfasis en el valor de la responsabilidad individual de cara al bienestar colectivo, incluidas las prácticas del uso de cubrebocas y el distanciamiento físico.

Si bien aún existen dudas e incertidumbres, en general, puede considerarse que existe una gran oportunidad de reforzar la confianza de las personas en volver a sus trabajos a través de información calificada y confiable; así como en el trabajo integrado y estratégico por parte de las instituciones competentes y oferentes de servicios clave como el transporte público, y desde luego, mediante el refuerzo de la conciencia de la importancia de la actitud personal preventiva frente a un posible contagio. A futuro, una mezcla de estas condiciones podría ayudar a que más personas lleguen con tranquilidad a sus puestos de trabajo en todo el mundo.