La habilidad de responder

La raíz etimológica de la palabra responsabilidad, que tantas veces escuchamos y utilizamos, viene del latin responsum, una forma del verbo “responder”, por eso a veces la definimos como la “habilidad para responder”.

Pero, si aplicamos la definición en la responsabilidad empresarial, podríamos traducirla como la habilidad de las organizaciones para responder, pero ¿a quién responden?

Albert Einstein decía que “la clave no es encontrar las respuestas a viejas preguntas sino hacernos nuevas preguntas, preguntas que no nos hemos formulado antes, preguntas que nos permitan explorar cosas que no nos habíamos planteado. Toda pregunta es una invitación a mirar en una nueva dirección…”

Hace un tiempo comencé a estudiar sobre RSE; con cursos y lecturas sobre el tema que abarcaban conceptos como: desarrollo sostenible, economía verde, economía circular y a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En mi necesidad por aprender sobre las tendencias globales, participé en la VII Edición del Postgrado Iberoamericano de Responsabilidad Social, de la Universidad de Castilla-La Mancha en España en la que aprendí acerca de la gestión estratégica de la RSE y demás temas fundamentales para mi trabajo en Próxima y que aportan valor y visión global a las estrategias de nuestros clientes.

 

Participantes del VII Edición del Postgrado Iberoamericano de Responsabilidad Social, de la Universidad de Castilla-La Mancha en España.

 

Por eso hoy quiero compartir algunos conceptos básicos que debemos manejar en la gestión de sostenibilidad y que algunas personas tienden a confundir con lo que es Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

Responsabilidad social: Según la norma ISO 26000 la RSE es “La responsabilidad de una organización por los impactos de sus decisiones y actividades sobre la sociedad y el medio ambiente, a través de un comportamiento transparente y ético que:

  • contribuye al desarrollo sostenible, incluida la salud y el bienestar de la sociedad.
  • tiene en cuenta las expectativas de las partes interesadas.
  • está en conformidad con la ley y de acuerdo con las normas internacionales de conducta.
  • está integrado en toda la organización y se practica en sus relaciones.

Las empresas y directivos deben de cuestionarse lo que están haciendo y cómo lo hacen, hacia donde van, si la sostenibilidad está implicada en su modelo de negocio y si están asumiendo la responsabilidad por las consecuencias sociales, económicas y ambientales de su actividad, de manera que permitan actuar con coherencia, inteligencia y con un rumbo sostenible, pero principalmente que respondan a sus grupos de interés y los que son afectados por su actividad.

  • Sostenibilidad: Se refiere a atender las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas, garantizando el equilibrio entre crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y bienestar social.
  • Economía verde: El Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) ha definido Economía Verde como “aquella economía que resulta en un mejor bienestar humano y equidad social, reduciendo significativamente los riesgos ambientales y las escaseces ecológicas». En su expresión más simple, una Economía Verde puede ser considerada como una que es baja en carbono, eficiente en recursos y socialmente inclusiva.
  • Economía circular: El actual modelo de producción y gestión de recursos está teniendo visibles consecuencias en nuestro entorno. La economía circular propone un modelo en que el producto sea diseñado para ser reutilizado y reciclado una vez finalizada su vida útil o bien apostar por la reutilización de los elementos que por sus propiedades no pueden volver al medio ambiente.
  • ODS: Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son una serie de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar el bienestar global de las personas, los cuales precisan la colaboración del sector público, privado y sociedad civil. Estos objetivos marcan un nuevo horizonte para enfrentar retos importantes para los seres humanos.

 

Hacer el bien ya no es solo una cuestión de RSE, ni una cuestión de relaciones públicas, marketing social o filantropía; ahora se está convirtiendo en el ADN de una empresa, lo cual esto presenta una gran oportunidad y un desafío que requiere que pensemos de manera diferente. Sin embargo aún quedan muchas empresas en que la RSE es un argumento independiente dentro de su estrategia y dejan de lado el gran protagonismo que le corresponde, cuando debería de encontrarse involucrado en todas sus líneas de acción.

Es necesario definir nuestra propia respuesta y nuestro interés en ello para asumir la responsabilidad con el mundo en el que vivimos y el entorno que impactamos día con día.

Si en su empresa requiere una orientación profesional sobre este tema, en Próxima Comunicación somos expertos en el diseño e implementación de programas de responsabilidad social. Además, nos hemos dedicado a conocer y a certificar en las últimas tendencias entorno a la RSE para ayudarle a realizar la rendición de cuentas a la sociedad por medio de las memorias o reportes de sostenibilidad.

Nosotros le ayudaremos a hacerse las preguntas correctas y a fortalecer su habilidad para responder.