GREENENERGY- Tres criterios para una inversión inteligente en energía solar

En diversos entornos del sector productivo, incluidos los nuevos desarrollos de infraestructura, la energía solar es contemplada no solo como una alternativa de compromiso ambiental y reducción de emisiones de CO2, sino desde la posibilidad de reducir la dependencia energética de sistemas de alimentación eléctrica convencionales.

En el país, dar el salto hacia la promoción de una matriz energética basada en la luz solar motiva a los desarrolladores a hacerse muchas preguntas, pues siempre entra en la ecuación la noción del costo-beneficio. Al respecto se presentan tres consejos prácticos para las empresas que busquen implementar un proyecto de energía solar.

 

  • La mejor inversión se sustenta en el respaldo técnico

 

Como explica el ingeniero Alexander Alvarado, asesor técnico comercial de greenenergy®, invertir en tecnología va más allá de comprar equipo y ponerlo a funcionar. Hace falta el respaldo técnico para lograr la posición óptima de los paneles solares, o definir qué tecnología conviene más a las necesidades de un proyecto. Es posible que una inversión inicial menos costosa, pero también con menor nivel de respaldo técnico, puede resultar a la larga, menos ahorrativa; mientras que una inversión con un valor superior, pero con respaldo técnico de calidad, termine por ser más eficiente.

Ahora bien, el respaldo profesional supera el tema de la tecnología en sí misma, puesto que la tecnología más avanzada manipulada por personas poco experimentadas puede ser menos productiva que una tecnología de escala media bajo una gestión profesional adecuada. En este sentido, Alvarado recomienda que un desarrollador siempre busque la empresa que le brinde los técnicos más calificados para asesorarlo. A su vez, la productividad de los paneles solares también depende de un correcto mantenimiento, aspecto que también puede ser cubierto por una empresa con un adecuado servicio profesional y técnicos que conozcan a fondo su trabajo.

 

  • Equipos con estándares de calidad altos

 

Una adecuada empresa de soluciones de energía solar es usualmente respaldada por casas proveedoras de equipos con estándares de calidad altos. De acuerdo con Alvarado, de greenenergy®, el aumento del interés mundial por la energía solar también ha dado pie al aumento de ofertas de equipos cuyas garantías y niveles de calidad son menores, esto les brinda una ventaja en su costo de producción y precio de mercado, pero en el largo plazo su eficiencia, productividad y vida útil suelen ser menores.

En un país como el nuestro, en el que se exige de los equipos una alta resistencia a condiciones ambientales que pueden presentar alta humedad relativa, alta concentración salina o entornos muy ácidos, hacen obligatorio contar con equipos de buena calidad para cuidar el valor de la inversión en el tiempo y no confrontar fallos tempranos en el sistema.

 

  • Responsabilidad y coherencia ambiental

 

Es usual pensar que una tecnología que se enfoca en el aprovechamiento de una energía limpia parte de una visión sustentable en su totalidad; sin embargo, esto no necesariamente es cierto. En este sentido, según explica Alvarado de greenenergy®, es importante que la elección de una empresa de energía solar contemple también los valores y visión que hay tras de ella.

Un aspecto clave es la responsabilidad sobre el adecuado manejo de los residuos asociados al negocio. Una empresa responsable garantizará que sus residuos serán manejados apropiadamente desde el punto de vista ambiental, esto quiere decir que el cliente podrá contar con que durante el ciclo de vida del producto adquirido habrá una buena disposición final o un proceso de reciclaje efectivo cuando los equipos cumplan su vida útil.

Otra manera de reflejar la coherencia ambiental es con la responsabilidad sobre la infraestructura en el entorno. Por ejemplo, si la colocación de un conjunto de paneles solares implica sacrificar un ecosistema natural o afectar el paisaje natural, una empresa de energía solar responsable buscará, en la medida de sus posibilidades, una alternativa con el menor impacto ambiental posible; lo cual, en muchas ocasiones, puede implicar hallar otras formas de llevar a cabo el proyecto sin necesidad de afectar el ambiente.