Calientan los motores del talento juvenil en Costa Rica

Luego de un arduo proceso de selección, talentosos jóvenes de diversos colegios de todo el país mostraron lo mejor de sus repertorios en canto, música y danza para clasificar a la final intercolegial del Tour Chiky que se llevará a cabo el próximo 28 de julio, a partir de las 9:00 a.m., en el Gimnasio Nacional en la Sabana y cuyo costo de entrada será únicamente una envoltura de galletas Chiky.

Este evento se logra luego de un proceso de renovación del Tour Chiky, el cual; permitió que el certamen intercolegial se concentrase por primera vez en desarrollar las competencias y el talento de los jóvenes, al brindarle un espacio 100% dedicado a fomentar la presentación de números musicales y de baile que generaran una conexión especial con sus generaciones.

Para Juan Felipe Macía, Gerente General de Compañía de Galletas Pozuelo, es claro que “el arte es una forma de expresión que hace a los muchachos decir lo que piensan sin rodeos, porque cuando se ejecuta alguna disciplina artística es posible fomentar su desarrollo personal en diversas dimensiones, desde lo social hasta lo intelectual y emocional”.

De acuerdo con Macía, saber divertirse, tener disciplina, estimular la creatividad y fortalecer la socialización, son solo algunas de las muchas ventajas que estimula el baile, el canto y la práctica de un instrumento musical. En esta línea, el Tour Chiky sirve para afianzar estas capacidades en los jóvenes de forma saludable y entretenida. “Se está respondiendo a una necesidad prioritaria de la juventud en la actualidad, que son los espacios para desarrollarse libremente y comunicarse a través de una actividad lúdica que les genere bienestar”.

Para Naomi Chavarría Ramos y su compañera del número de danza María Jesús Hernández Brenes, ambas del Conservatorio Castella, quien las motivó a participar fue una profesora que les mostró que era una opción diferente a lo que hacían ordinariamente sobre las tablas y este hecho las entusiasmó con la idea de ser parte de algo totalmente nuevo.

De acuerdo con ambas bailarinas, lo que tuvieron que superar inicialmente fueron los nervios de participar en una prueba que era calificada por un jurado, pues era un formato de evento totalmente diferente para ellas. Sin embargo, como comentó Naomi “ya estando allí, nos sentimos muy motivadas y nos dispusimos a dar todo lo mejor de lo que teníamos”. Un hecho que les permitió llegar a la final a mostrar sus capacidades luego del veredicto de los jueces.

Canto sin fronteras

Alisa Shereshkova, es también una de las participantes que estarán en la final del Tour Chiky en la categoría de canto, y aunque actualmente vive en Puntarenas, la educación de su voz inició tiempo atrás, desde niña, en Rusia, de donde vino con su familia. A ella siempre le ha gustado cantar y actuar en público, por lo que cuando vio el anuncio, decidió no perder la oportunidad de participar.

En primer grado, en Rusia, tuve una maestra que me demostró la capacidad de mi voz y me motivó a dedicarse al canto, dos años después, tuve una maestra en Playas del Coco, de nombre Natalia, quien me ayudó a escoger los tipos de canciones adecuadas para mi tipo de voz. Posteriormente, en sexto, tuve una profesora de Rusia quién me enseñó a enlazar canto con actuación. Mi voz es el resultado de una formación extensa, como un cuadro de cubismo, en la que cada experiencia se enlaza con las demás, haciéndose parte de algo más grande”.

Alisa recibe actualmente clases de canto a distancia con un profesor ruso. “Honestamente, antes la idea del canto a distancia me parecía una locura… ¿cómo puede una tecnología pasar la voz sin algunas desfiguraciones? Dudaba de este método. Pero ahora entendí que, al tener bastante experiencia en canto, unas clases a distancia no conllevan ningún tipo de problema”, explicó Alisa.

A esta joven artista, el Tour Chiky le gusta por la energía que hay detrás de quienes trabajan en la organización y desarrollo del evento. “Creo que el Tour Chiky es una buena oportunidad para todos los jóvenes de demostrar sus capacidades y probar algo nuevo en su vida… el concurso permite mostrar a las generaciones que crecen que Costa Rica que hay talento y nosotros somos quienes vamos a cambiar el futuro con nuestras acciones”, explicó Shereshkova.

Desde el contexto urbano

A Isaac Amador, estudiante del Colegio Técnico Profesional Monseñor Sanabria, quienes lo motivaron a concursar fueron las orientadoras. Inicialmente él fue a pasar un buen momento y participar, pero de paso encontró que su desempeño artístico era altamente apreciado.

Yo no tenía claro que el Tour Chiky existía, pero cuando me lo contaron me entró deseo de participar. Yo apoyo mucho el movimiento urbano, me gusta el rap y desde hace un tiempo empecé a improvisar de manera informal en parques y áreas públicas. En el colegio también empecé a hacerlo y a la gente le gustaba, he recibido respaldo del profesor de música que me ha estimulado a competir y finalmente esto me lo terminaron avisando las orientadoras”, explicó este muchacho que se ha ganado un lugar en la final nacional y que dice recibir mucha motivación de la buena energía que le transmiten las personas y los aplausos que recibe cuando crea sus rimas raperas.

Para él, si bien hay parte de talento en su trabajo artístico, la práctica constante ha sido la que ha pulido su técnica, aparte de esto, señala la necesidad de estar leyendo constantemente y aprendiendo de diferentes temas porque el conocimiento es el sustento que da vida a la improvisación y la coherencia en las rimas. “Para rapear hay que contar una historia y esa es la esencia que debe cuidarse junto con un buen manejo escénico que permita conectar con la gente”, explicó.

Junto a estos cuatro artistas, 85 jóvenes más se enfrentarán en la gran final del Tour Chiky, de 613 estudiantes que participaron durante todo el proceso.